La Fragata Negra

General

UNA SIPA CORDOBESA

Escrito por barcomoreno 24-04-2012 en General. Comentarios (1)

La semana pasada asistí a la VII edición de la Simulación Parlamentaria Andaluza, celebrada por vez primera en Córdoba. En los años anteriores se había venido celebrando en Ronda, pero los problemas con los proveedores y la logística han propiciado este cambio.

 

En mi opinión, a la SIPA le ha venido bien el cambio de sede. En todas las seis SIPA´s a las que he ido, la organización se había visto afectada gravemente porque los diputados iban menguando su presencia en el parlamento a medida que avanzaban los días de la simulación. No ha sido el caso. También se había ido perdiendo la cordura y la seriedad de la que en un principio se apostó, algo que se ha recuperado en esta. Es cierto que Ronda escondía una belleza distinta de lo que tiene Córdoba, pero la esencia se ha respetado.

 

Desde aquí quiero felicitar a Alejandro Ibáñez y su equipo ante ese cambio a mejor. Sobre todo porque conozco de las adversidades a las que se han tenido que enfrentar.

 

Probablemente la SIPA ha pasado de ser un encuentro de política con muchas figuras de oratoria, a un encuentro de oratoria con pocas figuras políticas. Me explico. En las primeras ediciones, se encontraban personas como Alejandro Huertas, Paco Valiente, Alberto Mateos, Alberto Mayoral, Fernando Giménez-Alvear, Antonio Martín, Fernando Suárez, Katherine Menéndez, Yago de Marta, Jordi Graupera, Jose Gracia y un montón más de excelentes oradores. Se trataba de un encuentro de política, en la que oradores iban a jugar a ser diputados. Ahora, las figuras de retórica, aunque presentes, se han visto menguadas; y su fin ha cambiado de ser político a comunicativo. No es un cambio a peor, ni mucho menos. Es un cambio de esencia, y eso se nota cuando charlas con la gente. Se habla más de oratoria, que de política. En las conversaciones está más presente la economía y la elección pública, que la Política en sí. No es, repito, peor. Si no distinto. Los temas, al igual que la situación del país y sus gentes, han cambiado.  Por eso no dejo de ir a las simulaciones parlamentarias, porque se encuentra uno a gente muy interesante.

 

Y entre todos esos cambios surge la figura de mi Teresa Espadafor, galardonada con el premio a la mejor oradora, para inscribir su nombre en tan insigne "Hall de fama". ¿Qué más puedo decirte cariño? Estoy muy orgulloso de ti. Sigue trabajando (y leyendo).

 

Ahora queda que la SIPA VIII mantenga el espíritu recogido por esta edición y pula el resultado para hacerla, más aún si cabe, mejor que su predecesora.

 

 

EL PEZ QUE SE MUERDE LA COLA

Escrito por barcomoreno 04-04-2012 en General. Comentarios (0)

"El éxito no es permanente, y fracasar no es mortal"

 

Mike Ditka. Jugador, entrenador y comentarista de la NFL.

 

Ayer se presentaron los Presupuestos Generales del Estado en un QR. Sobre si es una decisión acertada o no, mejor leed a mi amigo Pilo (http://pilomartin.tumblr.com/

sobre la materia comunicativa. Aunque me interese, su análisis es muy parecido al mío, así que entraré en materia de opinión con respecto a los presupuestos en sí.

En primer lugar, hay que decir que es muy difícil elaborar unos presupuestos de este calibre. Siempre pongo el mismo ejemplo. Si usted tuviera 10 unidades económicas (miles, millones, centenares de cualquier moneda), y tuviera que repartirlo en, digamos, tres ministerios "básicos" como Educación, Sanidad y Defensa, ¿cómo los repartiría?

 

Seguramente el razonamiento de la repartición tendría su justificación, pero no podríamos contentar a médicos, profesores y militares respectivamente. ¿Dónde reside el problema? Pues en que hay que elegir. La economía es la ciencia de la elección, y en estos tiempos el coste de oportunidad es muy alto.

 

Y si no que se lo digan a los científicos e investigadores de este nuestro país. ¡Qué hipocresía señores políticos! ¿Acaso no les hemos oído decir en más de una ocasión que esto es lo más importante?

 

Sobre si el presupuesto está bien elaborado y repartido tampoco entraré. Los recortes hay que hacerlos, ¿pero hasta cuando? El presidente del Gobierno lo ha planteado (el recorte) en términos de ultimátum: “El ajuste es la única vía para evitar la intervención”. Si lo que teme Rajoy es una intervención como la que han sufrido Grecia, Irlanda o Portugal, debe advertir que, dada la compleja situación de la economía mundial y de los mercados financieros, la austeridad presupuestaria no es condición suficiente para evitarla. La línea que separa a la política de austeridad (la de los recortes) de la intervención, se llama capacidad de crecimiento económico. A todos nos preocupa el déficit (hace unas entradas lo dije); pero implica una contracción adicional del PIB de tres décimas. La experiencia de esta crisis demuestra que los mercados financieros, incluso tranquilizados por la inundación de liquidez (toda la deuda hay que empezar a devolverla en buena parte en 2015), exigen de entrada estabilidad presupuestaria, pero no tardan en argumentar que la incapacidad para crecer impide la devolución de las deudas. Con lo cual el remedio pasa a convertirse en causa de la enfermedad. Es decir, es un pez que se muerde la cola. Si recortamos para evitar el déficit, no crecemos. Y si no crecemos, no generamos lo suficiente como para devolver nuestras deudas. El INE prevé que en lugar de la contracción del PIB del 1,7% prevista de forma oficial, probablemente se llegará al -2% este año.

 

Por eso es vital preguntarse si España tiene alguna estrategia, visto lo visto, para recuperar la actividad y, ya que estamos, el empleo. Más aún sabiendo que en 2013 tendremos que recortar otro 3%.

 

La política de apretarse el cinturón es obligada, estamos de acuerdo. Pero la de reactivación económica es tan esencial que no debería tardar en llegar. Por lo que sólo nos queda preguntarnos: ¿hasta cuando el pez dejará de morderse la cola?

DINOSAURIOS Y PARO JUVENIL

Escrito por barcomoreno 12-03-2012 en General. Comentarios (0)

Con motivo de las manifestaciones contra la reforma laboral de este fin de semana, he vuelto a animarme a escribir para expresaros -una vez más-, mi profundo malestar por la situación en la que vivimos.

 

Y voy a intentar dejar al margen a los mayores de 35. Los que no quedan al margen, según el barómetro del CIS, ya han asumido en una mayoría que van a vivir peor que sus padres.

 

La tasa de paro juvenil ha escalado a un ritmo acelerado en los últimos cinco años hasta el 49,9%, lo que supone duplicar la media de la Unión Europea. Pero además, la mayoría de los que logran acceder al mercado laboral ni siquiera obtienen las condiciones y los salarios adecuados para poder iniciar por su cuenta un proyecto de vida independiente. Uno normal.Tampoco para poder participar en el sistema productivo con la dignidad que se corresponde con los principios fundamentales que aprendieron en la escuela y con la que merecen los ciudadanos de un país democrático del mundo desarrollado.

 

Es irreparable la pérdida de valor, conocimientos e ideas que estamos perdiendo. Aquí en España nos pagáis nuestra formación, que luego otros empresarios extranjeros aprovechan. ¿Sabéis la pérdida irreconciliable que esto supone? ¿Conocéis el problema sociodemográfico que esto plantea? ¿No creen que es normal que exista una brecha de realidad entre jóvenes y políticos? ¿Que el descontento es tan grande que hay una pérdida de fe en el sistema?

 

Y no voy a entrar en discutir si la reforma laboral es buena o mala. El problema no es ese. El problema es que mientras existan "dinosaurios" en la empresa que cuesta tanto despedir y rebajar el sueldo en tiempos de necesidad, va a ser imposible. Que otros "dinosaurios" de empresa cobren tanto que haya una brecha salarial alarmante y que ya recoge el INE. Que haya otro tipo de "dinosaurios" que no comprendan que el quid está en la educación. Pero no en la académica, que en esa ya estamos sobrecualificados para el puesto al que optemos, no. Si no la de los valores, la de no engañar a Hacienda, la de no abusar de tu Estado, de no malversar ni delinquir.

 

Si el resto da igual. En serio. Por eso la solución no es fácil. Mientras unos se enriquecen con esto (porque créanme, hay algunos que con todo esto se están enriqueciendo), otros -muchos-, seguirán perdiendo. Pero ¿saben qué? Que como decía Homer Simpson: "por mucho dinero que tengan, nunca podrán comprar... un dinosaurio". 

 

CONFIANZA

Escrito por barcomoreno 05-03-2012 en General. Comentarios (1)

Una de las cosas que más hincapié hicieron con mi promoción en el trascurso de los cinco años de licenciatura fue que, de alguna u otra manera, la economía y las finanzas se mueven por la Confianza. Ese natural sentimiento que genera buena parte de las acciones y comportamiento  humanos. La evolución de las acciones, los valores de tipos y bonos, la compra de inmuebles y prendas, las expectativas, el precio de la gasolina o los presupuestos de un Estado, todos ellos dependen de la Confianza que los consumidores tienen, en base a la situación y creencia personales, del bien o servicio en cuestión. Y no es casual que la ponga con mayúscula, olvidándome del registro ortográfico, para otorgarle la importancia que merece en la ciencia económica.

Para hablar en público resulta exactamente igual: hay que tener Confianza. Sin ella uno es incapaz de animarse, vencer el temor al ridículo, a la timidez o a no decir nada, y salir a hablar delante de un público.

 

La confianza en sí mismo es un elemento crucial en el desempeño de la persona. Puestas dos personas a realizar una misma tarea, si todos los demás factores son iguales, lo hará mejor y más rápido aquella que tenga más confianza en sí misma. Esto se aplica a todo tipo de tarea, desde la más simple a la más compleja. Muchos son los factores que pueden influir en el hecho de que una persona tenga o no confianza en sí misma, pero hay uno que es primordial: la manera en que es criada la persona. Cuando hablamos de persona, pensamos en una persona adulta y a menudo olvidamos que esa persona adulta fue antes una persona niña. Es durante la infancia que se echan las bases de lo que será la persona adulta, y es muy difícil que esta persona adulta pueda cambiar el rumbo que le fue marcado en su infancia.

 

Esto es así porque la infancia es la época en que la mente es más maleable, cuando más intensamente recibe la influencia de lo que la rodea. De aquí que cuando se habla de la influencia del medio ambiente o del entorno, se está haciendo referencia a la acción de los padres, de los parientes, de los amigos, de los maestros, de los compañeros escolares, durante la época en que la persona es más influenciable: su infancia.

Existen maneras de criar a un niño que estimulan la confianza en sí mismo y otras que tienden a destruirla. Deshacer el efecto de una mala crianza o una mala educación, es muy difícil cuando la persona ya es adulta. Sin embargo, el cambio puede darse, ya sea de manera fortuita o de manera deliberada. Por eso hay que acostumbrarse cuanto antes a hablar en público.

 

Así que venga, ¡anímate y no te quedes callado! No seas tu mismo, si no la mejor versión de tí mismo.

 

Éste es, probablemente, el mensaje más importante que un buen entrenador debía dar. El que los chavales tengan confianza en ellos mismos. ¿Que hablar en público es difícil, y requiere de conocer ciertos aspectos? Sí, sin duda. Pero sin la valentía a afrontar ese miedo, es imposible quitárselo. Les preguntaba a unos alumnos la pasada semana: “¿Cómo se quita el miedo a montar en una montaña rusa?” Y ellos me respondían: “Subiéndose en ella”. Y así es. Los miedos se quitan afrontándolos. Y éste probablemente haya sido el mensaje principal que siempre haya querido transmitir a "mis niños", ya veremos si con éxito o no, para que hablen (mejor) en público.

A PROPÓSITO DE LOS ÍTEMS

Escrito por barcomoreno 14-02-2012 en General. Comentarios (1)

Acabando #conacento3 (www.debateconacento.com) me viene a razón escribir estas palabras para aquéllos capitanes de institutos que vinieron a mí preocupados de su puntuación de ítems.

Me decían: "tengo a los chicos desmoralizados, le habéis dado muy pocos ítems". A lo que yo les decía: "Tranquilízalos, los ítems no son un buen reflejo de cómo ha ido el debate". Ni siquiera marcan en algunos casos quién gana y quién pierde. Los jueces de un debate toman su decisión en base a esos ítems, pero son orientativos. Es cierto que para dirimir los cruces de cuartos de final se usan los ítems, pero prometemos seguir explorando las posibilidades que lo hagan -no más justo, porque de eso ya se encargan las victorias-, pero sí más preciso.

Para ganar un debate tiene que convencer al juez. Tenemos la profunda convicción de que un debate no se gana por ítems, si no por convencer al juez. Conocer cómo es el juez, qué le gusta y a qué se dedica es, como habrán supuesto, fundamental. Y a estas alturas hay que decir que, ante todo, son personas y, por ende, falibles que toman decisiones subjetivas. Eso sí, seleccionamos a los jueces de cada torneo porque confiamos en su neutralidad y porque juzgarán acercándose lo máximo posible a la objetividad. Por su experiencia y por su buen criterio. Intente informarse antes siquiera de acudir al torneo, por quiénes serán los jueces. Cuando vaya a debatir, hable con ellos y sea simpático. Son personas, no máquinas inaccesibles.

Pueden ser expertas en el tema, expertas en comunicación o personas que no tengan ni idea ni de lo uno ni de lo otro. En ciertos torneos, el jurado que toma la decisión de la victoria de un equipo sobre otro son responsables de selección de personal. Nosotros no somos muy amigos de esto. Recuerdo que en las sesiones formativas de la Universidad Pablo de Olavide, usábamos a una jueza tremendamente buena: Concha, la simpática limpiadora. Concha es una mujer más bien cincuentona, que toda su vida ha estado trabajando muy duro. Conoce cada rincón de la universidad y hace el trabajo más limpio de todos. La invitábamos a última hora a nuestros debates de preparación para juzgar, y luego ella nos decía qué equipo le había convencido más. Y créannos cuando les aseguramos que Concha no solía fallar en su veredicto. Einstein afirmaba que si lo que "tratábamos de explicar no es capaz de entenderlo nuestra abuela, es que no lo habíamos estudiado bien". A veces los debatientes se empeñan en complejos argumentos, inefables razonamientos y tecnicismos inescrutables. Hágalo sencillo. No hace falta complicarse tanto.

No nos desviemos. El juez es una figura imprescindible en el debate de competición, mucho más incluso que en eventos deportivos donde se aplican una serie de reglas y penaliza cuando es necesario. El rol del juez del debate es determinar el resultado del mismo. En los eventos deportivos se influye en el resultado y, a pesar de que un equipo haya jugado mejor que otro, el resultado se decide por los goles que se marcan, las canastas que se encestan o los sets que se ganan. En el debate no es así: en el debate de competición gana quien mejor haya defendido la postura y eso, a pesar de tener que basarse en los malditos ítems, suele ser un criterio y una valoración que, repito, son subjetivos. La mayoría de las veces los jueces –al igual que los árbitros deportivos-, suelen ser objeto de feroces críticas. No obstante, los debatientes han de tener en cuenta la dificultad de juzgar un debate. La labor del juez es complicada en la manera en que no basta con poner una simple nota a cada equipo (que también), sino de otorgar o no la victoria y saber retroalimentarla adecuadamente. Bien porque los argumentos han sido mejores, bien porque la forma de decirlos ha sido mejor, o bien por ambas cosas. Se ha de medir el “fondo”, la “forma” y el "modo". Y hoy por hoy, nos guste o no, eso es un criterio de percepción subjetiva. Porque no deja de ser, repetimos, un ejercicio de comunicación.  

Cada torneo tiene la final que se merece, y ésta ha sido digna de las grandes ocasiones. Hagan escucha activa de los feedbacks, capitanes. Probablemente sea, sin duda, el mejor consejo para ser cada vez un poquito mejores.