La Fragata Negra

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DE MI PEQUEÑO RETORNO AL BALONCESTO

Escrito por barcomoreno 05-07-2012 en General. Comentarios (2)

Que conste que fui empujado a jugar. Que mi amigo Jorge me mandó un "whatsapp" y me dijo "me debes 5€", que era la ficha de inscripción del torneo. Así que en eso estoy, inscrito en el torneo de baloncesto del oratorio de aquí del pueblo, tras 9 años de sequía baloncestística en mis manos.

 

Mi madre, que me veía algo triste, me empujó a inscribirme. Confieso que no me apetecía mucho. De hecho, no tenía ni zapatillas para jugar. Tuve que comprarme unas. Y he de confesarles que estoy en el peor momento de forma física de mi carrera. Juego en un equipo de veteranos, y es ésa cualidad, la veteranía, nuestra mayor baza ante equipos más jóvenes y mejor preparados físicamente. No corro los contraataques como antes, pero sé dónde colocarme en cada ocasión. No defiendo como antes, pero me puedo anticipar mejor a las jugadas. No ocasiono mucho peligro, pero leo mejor los ataques. Ahora arriesgo menos, pero sé más.

 

Antes, hace 9 años, tenía que irme andando. Ahora, cada uno tiene su coche. Antes no cogía frío al terminar de sudar, ahora es lo que más me preocupa para no resfriarme. Antes charlábamos sobre el nuevo juego en N64. Ahora nos interesa más el paro y el rescate de Bankia. Al igual que antes, nuestra mayor preocupación era aprobar el examen de matemáticas, ahora es la búsqueda de un nuevo empleo.

 

Y así, y porque las cosas cambian, porque ya no tengo la forma física de antes, y porque hay viejos amigos viejos con los que encontrarme, por eso me he apuntado.

  

DE POR QUÉ NO VOY A VER “INTOCABLE” AL CINE

Escrito por barcomoreno 13-06-2012 en General. Comentarios (2)
 
Creerá usted verdaderamente, que el hombre puede volar”.
 
Campaña de publicidad de la película Superman (1978)
 
Después de una insistencia en ocasiones inescrutable, de amigos recomendándome la película; y tras explicarles el por qué pausadamente, quiero recoger aquí mi posición oficial de por qué no voy nunca a ver al cine películas como “Intocable”.
 
En primer lugar, he de decir que “Intocable” debe ser un buen filme, no lo dudo. Es una de esas obras que merece la pena visionar. Que algún día me tocará ver. Me la han recomendado varias veces y quiero verla. ¿Es cuestión de dinero entonces? En parte, pero no exclusivo.
 
He de decir al lector que no me conoce, que no soy cinéfilo. No soy un enfermo del cine que ve dos o tres pelis por día. No, no lo soy. Pero lo que sí soy es una persona que ha bebido del cine clásico y de las películas setenteras y ochenteras que marcaron época, condicionaron mi adolescencia, y asentaron las bases de muchos géneros. Entre ellos: aventuras, ciencia-ficción, intriga y fantasía. En otras palabras, que tengo cultura cinematográfica. Que he visto (varias veces por cierto), Ciudadano Kane, Casablanca, Con la muerte en los talones, Lo que el viento se llevó, Psicosis, Érase una vez en América, La ventana indiscreta, El bueno, el feo y el malo, Por un puñado de dólares, La venganza de los Siete Samuráis, Metrópolis, Tron, Blade Runner, Superman, Kramer contra Kramer, Pulp Fiction, Días de vino y rosas, Love Story, la trilogía de El Padrino, la trilogía Indiana Jones (la cuarta no existe), Alien, Tiburón, TODAS las de James Bond,  Los Goonies, Encuentros en la tercera fase, E.T. el extraterrestre, 2001: Una odisea en el espacio, La naranja mecánica, Drácula, La vida de Brian, Fuga de Alcatraz, Annie Hall, y por supuesto la insuperable e indiscutible saga de Star Wars. Y probablemente, trescientas películas más. No, no exagero. Incluyan también las imprescindibles de las dos últimas décadas (pocas, pero algunas hay).
 
Considero que no haberlas visto es un factor muy negativo para que usted y yo podamos tener una conversación. Una conversación decente, quiero decir. Profunda. Al igual que tampoco podríamos tener esa conversación profunda si usted no ha leído ciertos libros. O peor, haya leído pocos. Porque es cultura en estado puro, al igual que es admirar una escultura, un buen diseño arquitectónico, una pieza musical o una fotografía. Y no tener cultura, y no querer tener mayor cultura es un síntoma grave. Del por qué ciertas películas su visionado es obligatorio es otro tema, del que también tengo mis razones, claro. Pero las dejaré para otra entrada.
 
En esta entrada tengo que decirle que no voy a ver Intocable al cine, no porque no sea mala, sino porque no merece la pena gastarse el dinero de la entrada para una película que no aprovecha las condiciones visuales y auditivas que experimenta el cine. En ese tipo de películas, las imágenes no sorprende verlas tanto en la gran pantalla, como verlas en la tele de tu cuarto. Lo que transmite es prácticamente igual. En ese tipo de películas, el sonido (que se reduce a diálogos en muchos casos), dan lo mismo (o la diferencia se aprecia muy poco), oírlos en Dolby Digital Surround EX 10.1 Experience, que en el estéreo de la tele de tu salón. En este tipo de películas, la sensación de genialidad fílmica y originalidad da lo mismo sentirla en la butaca que en el sofá de tu salita. Por eso no merece la pena verlas en el cine. Por eso no voy a ver pelis como “Intocable” (a pesar de reconocer que debe de ser una buena película), y sí voy a ver “Los Vengadores”, “Misión Imposible 4” o incluso la deficitaria “Men in black 3”.
 
Porque visualmente merece la pena, y porque auditivamente también. Aunque cinematográficamente lo sea menos, pero las puedo disfrutar igualmente -o de manera muy parecida-. en el sofá de mi casa.
 
Así que amigos míos, y sobre todo novia mía, sigan absteniéndose de invitarme al cine, -otra cosa es que me inviten a la entrada-, porque, agradeciéndoselo mucho, no voy a querer ir.
Saludos.

CUMPLIMOS 6 AÑOS

Escrito por barcomoreno 01-06-2012 en General. Comentarios (1)

La semana pasada este blog cumplió 6 años. A pesar de que en la parte derecha sólo hay entradas a partir de mayo de 2008, éste estaba alojado antes en My Space, cuando decidí cambiarlo. Podéis comprobar que además en mayo hay 24 entradas, que son las que estuve escribiendo en la época 2006-08 y que fueran traspasadas a ese mes.

 

Y como ha pasado ya tanto desde que mi madre me animara a escribir, aún sigo aquí, y espero que para muchos años. Porque no sólo la situación y mis ganas de expresar la opinión son los que me animan a seguir escribiendo, sino a ti..

 

A ti, querido lector, tengo que darte las gracias por tan honorable acción. Leerme a veces es tedioso, complejo y hasta aburrido. Pero intento mejorar gradualmente y que os guste o, quién sabe, que os haga pensar.

 

Así que como espero seguir muchos años más, te animo a que sigas comentando y leyéndome, abierto siempre a mejoras, críticas y sugerencias.

 

Siempre pensé que sólo hacen falta dos cosas para escribir: tener algo que contar y querer contarlo. Y mientras tenga ambas cosas, seguiré haciéndolo. Más aún cuando la situación se preste a ello. En mayor o menor medida, es participar y, siempre lo he dicho, es crear cultura. Mala o buena, pero cultura.

 

No me alargo más. Gracias. Gracias a todos, porque todos vosotros sois los que habéis conseguido que este blog haya crecido (y envejecido) tanto como hasta ahora.

 

Seis años. Pero espero que muchos más. Hasta la próxima.  

UNA ENTRADA A UN ARTISTA

Escrito por barcomoreno 24-05-2012 en General. Comentarios (0)

«¿Los videojuegos son malos para ti? Lo mismo dijeron sobre el Rock 'N' Roll»

Shigeru Miyamoto

 

Hago entradas de política, de debate y de economía. Opino de ellas y trato de comentar lo más novedoso. La entrada de hoy no va de nada de eso. La entrada de hoy está dedicada a una persona que me ha hecho pasar muy buenos ratos, y que ha recibido hace dos días el premio Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades. Esta entrada es para el mayor genio de la industria de los videojuegos: Shigeru Miyamoto.

"Me siento muy honrado al conocer la noticia de que he sido elegido para recibir el premio Príncipe de Asturias de la Comunicación y Humanidades", declaró el diseñador de Nintendo tras conocer la resolución del jurado. Poco se podían imaginar los vecinos de aquel pueblo de Kioto que, ese niño que jugaba en aquel parque con escudos y espadas de madera podía convertir sus aventuras de niño en el campo de Hyrule y trasladarnos a todos a la piel de Link.

Y es que existen personas que han nacido con una labor importante y especial para concederlas al mundo. La de Shigeru Miyamoto es, probablemente, la de entretener. Aunque la labor profesional de Miyamoto destaca por la creación del icónico Super Mario, personaje clave en la historia del videojuego y en Nintendo, con Link y Zelda, criaturas también salidas de la mente del japonés, se consagró en el género de la aventura.

Pero no sólo de ellos vivió este genio, padre de Donkey Kong, Super Mario Kart y Metroid M entre otros; aproximadamente dos generaciones han jugado alguna vez a alguna de sus creaciones. Estoy hablando de 1.000 millones de personas. La revista TIME lo consideró hasta en dos ocasiones (2007 y 2008) entre las cien personas más influyentes del mundo. También ocupa la posición de miembro honorífico de la Academy of Interactive Arts and Sciences (AIAS).

De pequeño jugué con mi hermano en la NES a Super Mario Bros, en la que ni recuerdo las horas seguidas que nos tirábamos delante de la pantalla (no se podía guardar el avance del juego, te lo tenías que pasar del tirón). De adolescente, descubrí lo que es la competencia entre amigos gracias a Mario Kart de Nintendo 64. Pero sobre todo, descubrí el mundo de Hyrule gracias a Zelda: Ocarina of Time. Considerado por la mayoría como el mejor videojuego de la historia, las aventuras de Link a lomos de su yegua Epona conquistaron a jóvenes y adultos de todos los continentes. Trasladar las aventuras del pequeño Miyamoto-San cuando jugaba en aquel parque de Kioto, fue la mayor experiencia digital que he sentido. Mi batalla con Ganondorf (el despiadado jefe final), que siempre recuerdo con mi amigo Jorge López, la recordaré siempre. Miyamoto es el culpable de eso.  Al igual que las batallas de naves de Star-Fox o la complicidad de los juegos de Wii. De trasladar emoción, aventura, espectáculo y entretenimiento a todo el mundo: de eso es culpable.

"Probablemente mi fin sea divertir a la gente", llegó a decir en una feria de videojuegos en Los Ángeles.

En estos últimos años, Miyamoto ha sido clave en la transformación de Nintendo gracias a la apertura hacia nuevos públicos con Wii y Nintendo 3DS, plataformas para las que ha ideado títulos masivos como Nintendogs, Wii Fit y Wii Music.

Este proceso de expansión no ha mermado la capacidad del creativo (que eso es, ante todo, este genio), de producir juegos hardcore, pues se ha implicado en la producción de títulos como Super Mario Galaxy y The Legend of Zelda Skyward Sword.

Por su influencia en la cultura de masas creando iconos que han traspasado las barreras de la industria del videojuego, Miyamoto-san ha recibido otros reconocimientos como el de Chevalier de la French Ordre des Arts et des Lettres en 2006. El padre de Super Mario recuerda que este "ilustre premio" representa no sólo su trabajo, sino el de sus "amigos y compañeros" con los que ha trabajado a lo largo de toda su carrera.

"En el futuro, continuaré esforzándome para que los videojuegos sean capaces de ofrecer de manera continuada diversión y alegría a personas de todas las generaciones y en todo el mundo", añadió el artista nipón de 60 años. Hoy la industria ya puede mirar con orgullo al resto del mundo de otra manera. Porque lo conseguido por Miyamoto probablemente no lo ha conseguido nadie, y es su empeño para que la gente viva aventuras (aventuras de verdad), las que han transformado los videojuegos y los  ha elevado a cultura viva. Y por todo ello es por lo que este señor vino a la Tierra.

Gracias de corazón, Shigeru.

Shigeru Miyamoto GDC 2007.jpg

ATLETISMO Y ECONOMÍA

Escrito por barcomoreno 21-05-2012 en General. Comentarios (0)

Hasta la aparición de Paavo Nurmi hubo muchos y muy buenos atletas, pero este finlandés rompió los moldes de la época arrasando a sus rivales. Primera gran figura de los Juegos Olímpicos y, hasta la fecha, el atleta con más medallas -y más oros- y el tercer deportista con más metales, sólo superado por la gimnasta Larisa Latynina y el nadador Michael Phelps. Nurmi procedía de una familia humilde de la que quedó huérfano a los 12 años. Posiblemente, fruto de su dura infancia, forjó su espíritu de lucha y sacrificio. Su alimentación se basaba prácticamente solo en pescado seco y pan negro. Y el frío nórdico durante los inviernos también influyó en su marcada resistencia física. Participó en los Juegos de Amberes 1920, París 1924 y Ámsterdam 1928, y no llegó a Los Ángeles 1932 porque no le dejaron. Le acusaron de haberse hecho profesional, algo que por entonces estaba prohibido para participar. Paavo demostró hasta qué límites del sufrimiento podía llegar el hombre. Su resistencia sobrehumana le hizo ganar 12 medallas, nueve de ellas de oro y tres de plata, repartiéndolas por diferentes pruebas.

Y es que hasta en nueve disciplinas diferentes -todas en las que participó- obtuvo metal el llamado 'Finlandés Volador', por no decir los récords del mundo que batió, más de 25 en distancias tan dispares como los 1.500 metros o los 20 kilómetros. Por todos sus logros está considerado como el mejor fondista y mediofondista de todos los tiempos. Aún hoy conserva el récord de medallas de oro en unos mismos juegos para un atleta: cinco. No sólo fue el hecho de ganar, sino también cómo lo hizo. Por ejemplo, el 1.500 y el 5.000 los ganó el mismo día batiendo sendos récords del mundo con sólo media hora de diferencia entre las pruebas -y en un día que las crónicas registran uno de los más calurosos de la historia de París-. Fue un reto extenuante. En tan corto intervalo de tiempo adoptó su resistente cuerpo a las circunstancias.

 

Rememorar la historia de Paavo me hace ver numerosos símiles con la situación actual. Por ejemplo, es sabido por economistas que las medidas que los gobiernos toman actualmente para combatir la lacra de las estadísticas, necesitan de mucho tiempo para ver su resultado. Si se han adoptado medidas con una tendencia (por ejemplo, austeridad), los resultados nunca podrán valorarse bien o mal (es evidente que a corto plazo, mal), si ahora adoptamos políticas de crecimiento. Nunca sabremos cuál de las dos tuvo solución.

 

Tampoco sabremos qué hubiera pasado si hubiésemos dejado caer a Bankia. Al igual que tampoco supimos si Paavo ganaría en Los Ángeles. A lo mejor su historia hubiese cambiado, para bien o para mal. Lo que Nurmi si sabía es cómo debía administrar su fuerza para aguantar aquellas pruebas tan dispares. Probablemente los europeos no lo sepamos. ¿Dónde está el límite? ¿Cuándo decaeremos en nuestros esfuerzos? ¿Qué dato estadístico hará que la gente se eche a la calle en masa? Los griegos están arruinados indefinidamente. El Estado está intervenido porque se lo han impuesto. La sombra de la sospecha lleva ya varios meses en España. Hay veces que Europa, al igual que un Comité de Competición Olímpico, ha de tomar decisiones y decir: "hasta aquí". A los acreedores europeos no les va a pasar nada por devolverle la deuda más tarde. Si toda Europa dijese: "hasta aquí", "Ya no pagamos más". ¿Se imaginan lo que pasaría? Si eso lo hubiese dicho Paavo, su nombre probablemente no figuraría registrado ahora en la historia. Pero, ¿y Europa? ¿Y si nuestra resistencia no está tan preparada como lo estuvo la de Paavo?

 

Hay veces en las que peligrosamente pienso: un presidente Hugo Chávez habría nacionalizado totalmente Bankia y repartiría las casas a precios regalados, dado créditos directamente desde un Banco Nacional (como el ICO), y no permitiría que los directivos del IBEX-35 cobrasen más ahora, que lo que cobran en 2007 (que efectivamente, cobran más).   

 

Por suerte (creo que por suerte), la decisión no está ahora en mi cabeza, si no en las de 8 personas que este fin de semana han estado en Chicago. El deseo del G-8 de mantenimiento de Grecia en la moneda única no deja de ser un deseo hoy poco respaldado por la población de aquel país. Decisiones técnicas en manos del pueblo, decisiones políticas en manos de avaros. La llamada a generar programas de inversión en educación y en infraestructuras se queda en simple insinuación. El G-8, pues, parece haber tomado nota de la situación más que comprometerse en corregirla. Como Finlandia, que insinuó injustamente a Paavo Nurmi de haberse hecho "profesional", algo que nunca resultó ser cierto. En ausencia de rápidos y significativos estímulos al crecimiento, así como de una mayor disposición del BCE a reducir la inestabilidad financiera, no solo el crecimiento económico global seguirá hipotecado: también cobrarán cuerpo esas amenazas de proteccionismo sobre las que advierte el G-8. Algo (el proteccionismo) que no tuvo el país de Paavo pero que, en la práctica, no evitó que éste pudiera hacer historia.